NO OLVIDAR: INSULZA ES PADRINO DE LA IMPUNIDAD

Posible precandidato a la Presidencia de la Republica, por el PS-, ES UNO DE LOS PADRINOS DE LA IMPUNIDAD EN CHILE: Informe Valech e impunidad.

The Clinic
22 de Diciembre 2004

Insulza, el torturado

Insulza lo dijo, la tortura en Chile es un crimen, no hay que demandar a nadie por esas nimiedades. Ratas en la vagina, electricidad en los testículos, golpes, meada en la cara, eran simples bromas que hay que olvidar en aras de la paz social. Que no vayan los torturadores a dormir mal mientras los torturados siguen sin dormir.

Inútil es alegarle a Insulza que en el mundo civilizado la tortura es considerada un crimen peor que el asesinato, porque la tortura se sigue perpetrando en el tiempo, la tortura vive en el torturado, la tortura le quita al hombre algo mucho más valioso que la vida, la dignidad.

¿Cómo alguien inteligente como Insulza puede no entender eso? La respuesta es que lo entiende demasiado bien. Los torturados (Ruiz-Tagle, Carlos Bau, Juan Ruz) fueron sus compañeros de partido, de clase, de generación. El habría podido ser uno de esos torturados. Ese es uno de los peores efectos de la tortura, que hace sentir a todos los que se salvaron de ella, que la sufren, que viven solo con un permiso condicional siempre a merced de ese enemigo tan omnipresente que se convierte en tu Dios. Insulza no puede no sentir el dolor que algunos hombres murieron por creer lo mismo que él creía, no puede dejar de sentirse un sobreviviente que agradece al todopoderoso torturador estar vivo. Respira en esa vaga ficción de creerse representante del Estado, como toda la gente que se piensa por encima del bien y el mal, ha terminado por debajo del bien y tan mediocre que no alcanza a llegar al mal. Minúsculos en las prerrogativas de un cargo que le ha permitido defender todo lo que desprecian, los torturadores han logrado lo que querían.

Ruiz-Tagle murió. Insulza se salvó. Brunner se salvó, se salvó Garretón, Fernando Flores, se salvaron y nadie los culpa por ello. Morir no es ningún honor, sobrevivir es lo heroico, crecer sobre las heridas, tener hijos, tener éxitos, reconocer sus errores, todo eso es heroico, pero es heroico solo si uno no borra lo que fue, si uno no niega su dolor, si uno no olvida que el bien existe y el mal existe. Eso es lo que los torturadores intentaron minar en los torturados, la seguridad en sus convicciones, la fe en sus cuerpos, la integridad de sus dichos y hechos. Alojando el miedo, la torpeza, la inseguridad, crearon en sus víctimas un fantasma. A Insulza, como a la Luz Arce o la Flaca Alejandra, el dolor los hizo cambiarse de bando y negar ese dolor y negar a los muertos, y admirar a los secuestradores, y servirlos, y amarlos tanto como los odia y hacerles, de vez en cuando, unos trabajitos. La verdadera víctima de esas patadas en Cerro Moreno no es Ruiz Tagle, son sus sobrevivientes, los verdaderos extorsionados, los reales torturados, es toda la izquierda de ayer, hoy triste defensora del estado de derecho que, por cierto, tiene que pasar cuantas veces sea necesario por encima del estado y del derecho.

Un político debe ser hábil, tragarse golpes bajos, saber mentirle a los demás, pero ser para sus adentros por completo honesto, saber quién fue y quién ha sido y darse cuenta que ante la tortura de sus amigos, de sus compañeros, de sus hermanos, de sus compatriotas, solo caben dos alternativas: estar del lado de los torturadores o de los torturados. Los neutrales son finalmente los mejores colaboradores del torturador.

Insulza hace lo posible por demostrar que él está del lado de los torturadores, pero finalmente no comprueba sino que es un torturado más, una víctima tan condolida que está impedido de actuar según la más mínima lógica. Un ministro del miedo, como diría Graham Greene, de su propio miedo.

CHILE: ASILO CONTRA LA OPRESIÓN…O TUMBA DE LOS LIBRES?
Cartelera

Basto la presencia de Insulza y Judas Eyzaguirre, para que se alinearan en … Esta Ley tampoco fue capaz de recoger las propuestas que la Comisión Valech …
www.liberacion.press.se/anteriores/anteriores2/041224/cartelera.htm –

Comunicado de ex presos políticos chilenos

15 de diciembre 2004, día negro día de la vergüenza nacional.

Como es de todos conocido el gobierno del sr. Lagos presentó con carácter de suma urgencia el proyecto de reparación, porque suma urgencia, para impedir su discusión en el Congreso, su conocimiento público, y enfrentar el rechazo unánime de los afectados.

Improvisamos un grupo de representantes de la agrupación al Congreso, con gran esfuerzo y sin tener muchos dinero para viajar y menos para una modesta colación de mediodía, pero lo hicimos.

En la Cámara de Diputados se discute el proyecto, los diputados de la Concertación se disputan para emitir brillantes discursos, llorosos lamentos, y expresar su mas amplia solidaridad con las víctimas, pero a la hora de votar NI UNO SOLO VOTO EN CONTRA, lo aprobaron por unanimidad. El espectáculo era tan triste que incluso Acorssi se permitió proponer que todos los presentes firmaran una declaración solemne de NUNCA MAS.

Las promesas y los apoyos de un Lorenzini, Aguiló, Navarro, Rossi, etc. De Gonzalo Matner, PS, Barrueto, PPD y todos los próceres políticos de la Concertación, resultaron ser demagogia pura. Basto la presencia de Insulza y Judas Eyzaguirre, para que se alinearan en las posiciones del gobierno. NI UNO SOLO VOTO CONTRA, Rossi, Aguiló, Espinoza, y Navarro se escudaron en haber sido victimas para abstenerse.

Les recordamos que a fines de años hay elecciones, que no se nos olvide como votaron, y expliquemos esto a todo el país. En cada ciudad pidamos explicaciones públicas.

En el Senado el circo fue más siniestro y penca, ni siquiera se debatió, solo hubo una declaración de principios de Viera Gallo y punto; se votó por unanimidad, sólo en contra Horvak y Stange. No por apoyarnos sino contra el informe Valech.

Estas sesiones debieran transmitirse en cadena obligatoria, para que el país viera y escuchara a sus próceres, el espectáculo es triste, la mediocridad reina.

En resumen se aprueba: pensión de $112.000 para cada uno salvo los exonerados que deberán optar entre una u otra pensión y en compensación recibirán $3.000.000 de una sola vez. Los menores detenidos y/o nacidos en prisión $4.000.000 de una vez.

Sólo tendrán becas los que tenían estudios interrumpidos y si su situación económica lo amerita.

El combate no se detiene aquí, más que nunca debemos continuar por la verdad, la justicia y una reparación digna y justa.

El sábado en la reunión nacional ampliada (local Cut 9.30 hrs) se entregara un informe oficial, por la premura del tiempo esta opinión no ha sido colegiada, pero el fono no para de sonar.

Declaración Pública

Peor que en los Consejos de Guerra: de pie y por 10 minutos…

Cuatro días le dio Ricardo Lagos al Parlamento para legislar acerca de la Ley de Reparación a los expresos políticos. A pesar de las objeciones de algunos de sus miembros, fuimos recibidos el día de hoy por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados. Se nos «concedieron» 10 minutos para presentar nuestra posición frente al proyecto de Ley enviado por el Ejecutivo.

Esto no es más que otra acción de menosprecio y traición de la Concertación en contra de todos aquellos que fuimos torturados, tanto en Chile como en el exterior, en operaciones por las cuales el dictador Pinochet ha sido declarado reo.

1. Denunciamos frente a los chilenos y a la comunidad internacional que esta es la forma que busca el gobierno de la Concertación de enterrar definitivamente el problema de los DD.HH. en Chile, un Punto Final encubierto, escondiendo la Verdad y denegando la Justicia a través del ocultamiento por 50 años de nuestras declaraciones y testimonios. No entregar los nombres de los torturadores a los tribunales es, simplemente, complicidad con la tortura.

2. Nosotros (as) las víctimas de torturas, desmentimos los dichos del Ministro Insulza cuando señala «que el secreto estaba establecido en forma previa a la recolección de testimonios y antecedentes, y que las personas que declararon lo hicieron bajo esas reglas». Ignora acaso que los prisioneros políticos estando secuestrados en Villa Grimaldi y luego en el Campo de Concentración de Tres Álamos -a riesgo de nuestras vidas- hicimos llegar nuestros testimonios a la comunidad nacional e internacional?. La sociedad toda tiene el deber y el derecho de saber la verdad.

3. El proyecto de ley enviado por el Ejecutivo no se corresponde con las obligaciones internacionales del Estado de indemnizar y reparar de acuerdo al daño causado. Esta Ley tampoco fue capaz de recoger las propuestas que la Comisión Valech le hizo, después de recibir, estudiar y analizar las necesarias reparaciones.

4. Respecto de la parte pecuniaria no es proporcional ni coherente con el daño causado por la tortura ni con los años de prisión . No reparar de modo decente es desconocer a las víctimas, como si siguiéramos en dictadura. La pensión «vitalicia» que nos propone el gobierno es una burla igual que el PRAIS que no es más que un programa de salud orientado a los indigentes.

Si el país vive una «prosperidad» económica, según los indicadores económicos de los patrones y del gobierno, corresponde que eso se traduzca en pensiones y salarios «prósperos» para todos los trabajadores chilenos. El propio Presidente reconoció que las pensiones en Chile eran miserables, en consecuencia, lo que corresponde es que se otorguen pensiones dignas.

5. Los torturados (as) ya hemos presentado querellas y -a pesar de los dichos del Ministro Insulza- el

Instituto Médico Legal ya ha establecido la existencia de traumatismos sicológicos graves y permanentes, producto de la tortura. La Comisión de Derechos Humanos de la OEA reconoce secuelas de la tortura mas allá de lo que piense el candidato a Secretario General.

Seguiremos nuestras querellas criminales por tortura y seguiremos con querellas civiles por indemnización por los horrores sufridos y si el Estado no nos responde positivamente, iremos a los tribunales internacionales que corresponda para satisfacer nuestras demandas.

6. Durante 31 años hemos luchado por la verdad, la justicia y la reparación, contra la dictadura primero y ahora contra la Concertación que ha traicionado el proyecto político por el que fue elegido: democratizar a Chile. Han mantenido a los torturadores en la impunidad y la constitución pinochetista que es esencialmente antidemocrática.

Finalmente, consideramos que este proyecto es miserable, toda vez que los torturadores son premiados

doblando su pensión habitual, aduciendo Stress Post Guerra, mientras que a las víctimas se nos otorgan pensiones indignas.

Nuestro anhelo de verdad, justicia y reparación es una tarea permanente que no tiene fecha de término.

Por la Verdad, la Justicia y la reparación Integral.

COORDINACION NACIONAL DE EX PRESOS POLÍTICOS DE CHILE

SANTIAGO DICIEMBRE 2004

(Documento enviado por Mario Gonzales Cea)

Columnista elmostrador.cl 20 de marzo de 2008

Informe Valech: censura e impunidad

Por Paulina Acevedo*

Por estos días se encuentra sesionando a puertas cerradas en la ciudad de Nueva York el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas. El mismo que el Estado chileno aspira integrar, y cuya postulación ha sido impugnada por numerosas organizaciones de la sociedad civil, dado el bajo nivel de cumplimiento que exhibe Chile frente a las disposiciones que establecen tratados internacionales en la materia, ratificados y vigentes en el país; debido a la no suscripción de protocolos facultativos, así como de instrumentos que procuran fortalecer el resguardo de derechos esenciales y que marcan una tendencia en el derecho internacional de los derechos humanos para la persecución y sanción ejemplar de crímenes de lesa humanidad, como la Convención de Roma, que crea la Corte Penal Internacional; además de múltiples denuncias presentadas ante los comités de la ONU, y el Sistema Interamericano en el ámbito regional, por ciudadanos chilenos.

El propio Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en marzo de 2007, hizo ver al Estado chileno una serie de incumplimientos al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su informe de respuesta al entregado por el gobierno con cuatro años de retraso. Dándole un plazo de un año, que se cumple precisamente estos días, para informar sobre las medidas implementadas en aquellas situaciones consideradas como las más graves por el organismo internacional (cinco para todas las restantes recomendaciones): la situación de los pueblos indígenas y el establecimiento de responsabilidades directas por las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar.

Frente a este último punto, si bien el Comité “celebra” el hecho de que el Estado haya tomado medidas tendientes a reparar a las víctimas de violaciones durante este período, con la creación de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura el 2003, “le preocupa la falta de investigaciones oficiales” para identificar a los autores materiales o responsables directos de las mismas. Lo que atenta contra los artículos 2, 6 y 7 del Pacto, al que Chile se encuentra obligado desde 1972.

Por lo mismo el Comité fue tajante al señalar, y es a lo que el Estado está obligado a responder este mes, que éste debe “vigilar que las violaciones graves de derechos humanos cometidas durante la dictadura no permanezcan IMPUNES; en particular garantizando la acusación efectiva de los responsables sospechosos”. Y agrega que “deben tomarse medidas adicionales para fincar responsabilidades individuales” y, en los casos de personas condenas por tales actos, “examinar sus aptitudes para ejercer funciones públicas”.

Nada más alejado de la realidad.

El proceso de transición democrática implementado en el Chile postdictura, marcado por la “reconciliación” como eje fundamental, no solo ha entibiado sus bríos de Verdad y Justicia con el paso del tiempo (conceptos que marcaron la campaña del NO y que fue el espíritu con que se creó la Concertación de Partidos por la Democracia), peor todavía, se ha hecho cómplice de los torturadores, estableciendo la CENSURA como método de IMPUNIDAD.

Pues lo que pocos saben es que los testimonios entregados a la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, contenidos en el informe que pasará a la historia como Informe Valech, fueron decretados secretos

por el gobierno, por un lapso de 50 años. Es decir, recién el 2053 los chilenos podremos conocer en detalle

estos graves hechos relatados y, lo que es aún más importante en palabras del Comité, los nombres de los

responsables directos.

Cuáles son los motivos que fundamentan esta absurda decisión, que a la luz del artículo 13 de la Convención Americana constituye, además, censura previa. Qué inspiró a las autoridades concertacionistas, que se señalan “democráticas” y dicen haber reconstruido el “estado de derecho”, a cercenar una parte importante de nuestra memoria histórica. Quiénes fueron los que presionaron y quiénes aceptaron, que una impunidad de este calibre se fraguara. Pues lo que queda claro es que el 2053, cuando la información sea por fin dada a conocer, todos los torturadores, sin excepción, estarán muertos, sin que hayan respondido ante sus crímenes y fueran sancionados por ellos.

Por eso es importantísimo que la ciudadanía conozca y luego exija el cumplimiento de otro de los requerimientos del Comité, cuyo plazo expira también este mes de marzo, y es el hecho de que “el Estado debe hacer PÚBLICA toda la documentación colectada por la Comisión de Verdad y Reconciliación, y la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, susceptible de contribuir a la identificación de aquellos responsables de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y tortura”.

El ex Presidente Patricio Aylwin, inspirado tal vez por su condición de abogado, envío en su momento la información de la Comisión de Verdad y Reconciliación a los tribunales de justicia. Lo que, sin lugar a dudas, contribuyó a los procesos que ya se seguían en las cortes chilenas.

La pregunta es, ¿responderá también la Presidenta Bachelet?, que bien conoce lo que implica la tortura, pues tanto ella como su madre estuvieron recluidas en el centro de detención y exterminio de la DINA conocido como Cuartel Terranova (Villa Grimaldi), mientras que su padre fue muerto en prisión.

¿Erigirá la Verdad, que abre puertas a la Justicia, como valores que deben primar en nuestras generaciones presentes y futuras, por sobre la Censura y la Impunidad?

Sin olvidar que un país sin memoria, es un país sin historia. Y una historia de impunidad, da pié a que hechos de esta grave naturaleza vuelvan a repetirse, de forma indefinida.

* Paulina Acevedo es periodista, diplomada en Derechos Humanos y Procesos de Democratización

Publicado por Ana en 4:04 PM

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