OSORNO: JUEZA CONDENA A 24 OFICIALES Y SUBOFICIALES DE CARABINEROS

A LOS JUECES MILITARES QUE PARTICIPABAN EN LOS CONSEJOS DE GUERRA, NO LES INTERESABA, NI EL DERECHO, NI LA JUSTICIA, NI LA LEY. LES  INTERESABA, COMO BUENOS OPORTUNISTAS; HACER CARRERA RÁPIDA,  A COSTA DE CUALQUIER MEDIO Y PISOTEANDO CADÁVERES Y ADEMÁS SABÍAN A CIENCIA CIERTA QUE LOS PROCESADOS LLEGABAN AL TRIBUNAL DESPUÉS DE HABER SIDO TORTURADOS.

La histórica sentencia de Osorno enfrenta la prueba de fuego

Sábado 22 de marzo de 2008
Lanacion.cl
Por Jorge Escalante / Lanacion.cl

El dictamen de la jueza Ema Díaz Yévenes, ministra de la Corte de Apelaciones de Valdivia, condenando duramente a 24 oficiales y suboficiales de Carabineros por 31 víctimas de Osorno en 1973, deberá ser ahora revisada por esa corte y por la Sala Penal de la Corte Suprema, que se ha destacado por rebajar sustancialmente condenas o absolver a los criminales de la dictadura.

Las duras condenas dictadas en una sentencia de primera instancia por la ministra de la Corte de Valdivia, Ema Díaz Yévenes, en contra de 24 oficiales y suboficiales de Carabineros en retiro por los crímenes de 31 víctimas de Osorno y alrededores, esperan ahora las resoluciones de las cortes de Valdivia y Suprema.

A ellas necesariamente llegarán las penas de presidio perpetuo, y a 20, 15 años y otras menores aplicadas por la magistrada a un general, un coronel, un teniente coronel y 21 suboficiales de Carabineros, que actuaron con extrema crueldad y alevosía las primeras semanas después del golpe militar de 1973 en contra de víctimas indefensas. Todos campesinos, dirigentes sociales y políticos y autoridades locales de Osorno, La Unión, Entrelagos y otros lugares de la provincia.

Se trató de la sentencia más numerosa en cuanto a condenados y víctimas y magnitud de penas, dictada en la historia de los juicios que se instruyen en el país por los crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Pero la preocupación de abogados querellantes y del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Interior, así como de los familiares de las víctimas y de los prisioneros sobrevivientes, está puesta en la Sala Penal de la Corte Suprema.

Esa será la que, en última instancia, deberá revisar lo obrado por la jueza Díaz cuando vea la causa fallada por la vía de la casación que con seguridad interpondrán los abogados de las defensas de los condenados.

La inquietud tiene su fundamento en que esa sala, y especialmente los ministros Rubén Ballesteros y Nibaldo Segura, el primero integrante de los Consejos de Guerra realizados en Osorno en contra de los detenidos políticos en los días posteriores a la asonada militar, se han destacado en el último año y medio por rebajar sustancialmente las condenas dictadas en contra de ex agentes de la represión.

Ello, bajo la premisa confesada en privado por un integrante de esa sala, en el sentido de que “rebajamos las penas para equilibrar las cosas, y no absolvemos derechamente para que no se nos acuse mañana de que no hicimos justicia”.

Es el caso del oficial (R) de Carabineros de Osorno Hans Schernberger, absuelto de una pena de diez años, y quien integró junto a Ballesteros los irregulares Consejos de Guerra de Osorno, lo que al ministro de la Suprema le valió una acusación de familiares de desaparecidos y ejecutados ante el pleno del Máximo Tribunal.

¿Cuántas de estas penas aplicadas por la ministra Díaz se mantendrán en la Corte de Valdivia y en la Corte Suprema? La duda se mantendrá hasta cuando sendas cortes revisen lo obrado por la jueza Ema Díaz en la sentencia más contundente dictada entre todos los procesos abiertos en Chile por delitos de lesa humanidad.

Agresiones a familiares

La investigación realizada por la magistrada Díaz es considerada como una de las más completas, informadas y documentadas, similar a las que realiza el ministro Víctor Montiglio en Santiago.

Montiglio debe resolver en los próximos días el destino procesal del recientemente llamado a retiro general (R) Gonzalo Santelices y el teniente (R) Pablo Martínez Latorre, así como de otros oficiales (R) de Ejército que se han ido sumando al episodio de Antofagasta de la Caravana de la Muerte en octubre de 1973, en el cual se asesinó a 14 prisioneros.

La sentencia de la jueza Díaz consta de más de 200 páginas y en ella relata con detalle los hechos acontecidos con relación a las 31 víctimas de las que dio cuenta su investigación.

Se trató además del dictamen más duro que afectó a la policía uniformada en la historia de estos procesos, similar o incluso mayor que aquella por la que se condenó a los autores del degollamiento de tres dirigentes comunistas en marzo de 1985, en la que también se dictaron penas de presidio perpetuo.

En el caso de la provincia de Osorno, los oficiales (R) condenados fueron el coronel Adrián Fernández Hernández, a presidio perpetuo, el general Hernán Rodríguez Guerrero, a 15 años de presidio, y el teniente coronel Antonio Baros Muñoz también a 15 años de cárcel.

Los suboficiales Rolando Becker Solís, Rafael Pérez Torres, Gustavo Muñoz Albornoz, Raúl Enrique Zapata y Jorge Obando Rodríguez, sufrieron las penas de 20 años de presidio.

Según informaron familiares de las víctimas, en los últimos días algunos de los sentenciados los han insultado y agredido en las calles de Osorno, acusándolos de que ahora tendrán que ir a la cárcel.

Eso, si la Corte de Valdivia y especialmente la Sala Penal de la Corte Suprema no los absuelve o rebaja sustancialmente las condenas, concediéndoles el beneficio de cumplir una pena inferior a cinco años y un día en libertad por el recurrido expediente que han aplicado en otros casos: “por tener el sentenciado irreprochable conducta anterior”.

Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial de Lanacion.cl

22/03/2008 – 12:42:15
Cómo explicarse que sea un personaje como Ballesteros el que decida sobre las penas dictadas por la Jueza Díaz cuando fue y es cómplice y encubridor de los mismos crímenes investigados ? A esto le llaman democracia ?

Jorge
Santiago

22/03/2008 – 11:59:55
Como no he visto la sentencia, ¿existe alguna sanción para los que prendieron la mecha en Chile? porque esa SÏ sería una sentencia JUSTA.

Eduardo Espejo
santiago
22/03/2008 – 11:49:24

Como es posible que los Tribunales de «Justicia», aun mantengan a jueces como Ballesteros, un criminal con toga, que se escuda en la sotana de la justicia para sus macabros planes. En realidad debe llegar el dia en que esto se acabe y la verdad es que no sera por los cursos normales de la «Justicia’, espero que despues no esten llorando. No se dan cuenta que por defender a unos pocos asesinos estan contra la Sociedad Toda.
Jueces como la ministra Ema Diaz son lo que hacen falta en el Tribunal.

Castor32
Puerto – Rico – USA

22/03/2008 – 11:31:22

Señores Uniformados, por sus manos corre sangre, de los crimenes contra la humanidad contra sus propios compatriotas, paguen con presidio. Pasen sus últimos años de sus vidas tras lsa rejas y no juntos a sus nietos.

Mario Iván Estobar Mella
Mulchén

22/03/2008 – 11:24:17
Por esta vez, no voy a referirme a la sentencia propiamente tal, pero si deseo expresar el carácter y la valentía de una mujer al llevar adelante horas y horas de proceso hasta entregar su dictamen.
Las presiones de los diferentes actores involucrados en estos casos no facilitan la labor de los tribunales, es por ello que el merito de la jueza es considerable.

diego contreras
concepcion,chile

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Miércoles 19 de marzo de 2008

Por Jorge Escalante.

Extractado de LA NACION, Internet.

Un general, un coronel, un teniente coronel y 21 suboficiales de Carabineros, todos en retiro, fueron sentenciados por la ministra Ema Díaz Yévenes, a altas penas de presidio por secuestro, homicidio y tortura.

Es hasta ahora la condena más numerosa resuelta en la historia de los juicios por la represión cometida durante la dictadura de Augusto Pinochet.

La sentencia de más de 200 páginas que dictó la ministra de la Corte de Valdivia, Ema Díaz, resultó además ser el golpe más duro asestado a Carabineros por los crímenes acaecidos tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Los 24 condenados se encuentran actualmente en retiro.

El coronel Adrián Fernández sufrió la pena de presidio perpetuo (ver lista de victimarios), y el general Nelson Rodríguez junto al teniente coronel Antonio Baros, resultaron sentenciados a 15 años.

Cinco suboficiales fueron afectados con 20 años de presidio, mientras otros dos suboficiales recibieron 15 años de cárcel. Trece suboficiales enfrentarán una pena de cuatro años, al tiempo que el suboficial restante recibió cinco años de cárcel.

Se trata del quinto caso en que se decretó una pena de presidio perpetuo, después de los crímenes por la Operación Albania, el asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez, el homicidio del carpintero Juan Alegría Mundaca -para cubrir el crimen de Jiménez- y la muerte de los tres comunistas degollados en marzo de 1985.

La sentencia de la magistrada denegó aplicar amnistía y prescripción a los autores, cómplices y encubridores. Además incluyó en su dictamen penas por tortura de nueve prisioneros sobrevivientes. (ver lista de víctimas).

De las 31 víctimas de Osorno, La Unión, Entre Lagos, Puerto Octay y Bahía Mansa -todas de septiembre y octubre de 1973-, además de las nueve por tortura hay 15 detenidos desparecidos, seis ejecutados cuyos cuerpos fueron recuperados por sus familiares, y el emblemático caso de la entonces alcaldesa de Entre Lagos, Blanca Valderas Garrido, la única sobreviviente de las masacres, por lo que la magistrada Díaz dictó pena por homicidio frustrado.

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Algunas de las víctimas de «carnicero» Fernández

CINCO AÑOS ESCONDIDA

Blanca Valderas Garrido

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Una noche de septiembre de 1973 el grupo de prisioneros entre los que se contaba la alcaldesa Valderas fue sacado por Carabineros desde el retén de Rahue Bajo en Osorno, que sirvió como centro de detención y tormentos.

Los llevaron sobre el puente del río Pilmaiquén y los mataron a balazos y arrojaron los cuerpos al caudaloso río. Pero al oficial que disparó contra la edil se le trabó el fusil SIG, por lo que la golpeó y la lanzó al río.

Blanca Valderas nadó y llegó hasta una casa donde se refugió. Debió mantenerse escondida durante cinco años, incluso de sus hijos, y usó otra identidad. Mientras que su esposo, Joel Fierro, se encuentra desaparecido hasta hoy.

Su testimonio fue el primero prestado por una sobreviviente de la represión en la Vicaría de la Solidaridad. Esta causa ha sido seguida por las abogadas Raquel Mejías, Rose Marie Bornard y Wladimir Riesco del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, que es parte en el juicio. El abogado querellante es Hugo Gutiérrez.

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Ofensiva de DDHH contra juez Ballesteros

Familiares de desaparecidos y el diputado Aguiló se reunieron ayer con el presidente de la Corte Suprema, Urbano Marín. Éste prometió enviar los antecedentes a la Comisión de Etica del máximo tribunal.
El presidente de la Corte Suprema, Urbano Marín, se comprometió con familiares de detenidos desaparecidos a pedir que la Comisión de Etica de ese tribunal investigue la participación del ministro de la Sala Penal de esa corte, Rubén Ballesteros, en los consejos de guerra realizados en Osorno tras el golpe militar de 1973.
En el mismo sentido, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro, quien participó en la audiencia con Marín, anunció que la AFDD ampliará en contra de Ballesteros la querella que presentamos en España en contra de miembros de la junta militar y algunos de los ministros de Pinochet, que instruye el juez Baltasar Garzón.
La dirigenta manifestó que de esta manera, también deberá expedirse por España una orden de captura internacional en contra del señor Ballesteros, porque consideramos que él se ha convertido en cómplice de estos delitos de lesa humanidad.
Ballesteros presidió en calidad de auditor varios consejos de guerra en Osorno en contra de prisioneros, cuando era juez del crimen de esa ciudad.
Además, Inés Barría, participante en la reunión con Marín junto a su abogado Hugo Gutiérrez y el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Sergio Aguiló, le manifestó al presidente de la corte que Ballesteros redactó la sentencia por la cual el pasado 27 de diciembre esa Sala Penal absolvió a cinco oficiales y suboficiales (R) de Carabineros, del secuestro y desaparición de sus hermanos Guido y Héctor Barría Bassay en Río Negro, X Región.
Los asistentes dijeron a Marín que uno de los cinco absueltos de las penas de diez años a los que estaban condenados, fue el actual coronel (R) de Carabineros Hans Schernberger, quien integró los mismos consejos de guerra en Osorno con Ballesteros.
Eso es una inmoralidad, y el juez Ballesteros no puede seguir en la Sala Penal porque está inhabilitado moral y éticamente, dijeron los asistentes tras el fin del encuentro.
Casi siempre el ministro Ballesteros falla a favor de militares que violaron los derechos humanos y rechaza la legislación penal internacional que persigue los delitos de lesa humanidad.

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/ar

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Diario El Mostrador, 13 de agosto de 2005

Declaraciones de condenado por Ballesteros
Duro testimonio: ‘También cayeron mujeres que sufrieron violaciones’ por Jacmel Cuevas P.

El Mostrador.cl logró contactarse con uno de los afectados por el Consejo de Guerra aplicado a un grupo de 16 personas que intentaron reorganizar la Juventud Socialista en la clandestinidad. Según su relato, el magistrado no hizo nada ante las torturas y vejámenes que sufrieron durante su cautiverio. Para Mario González Cea, uno de los 16 condenados por el Consejo de Guerra de Osorno que castigó la reorganización de las Juventud Socialista en la clandestinidad, el nombre de Rubén Ballesteros Cárcamo no le es para nada desconocido.En su retina está muy presente el hombre que presidió el tribunal castrense que les imputó graves delitos y les impuso condenas excesivas por hechos que no estaban acreditados.“Nosotros, que éramos la Juventud Socialista reorganizada el año 1975, lo conocemos bien, pues fue integrante y Presidente del Consejo de Guerra de la Causa Rol 54-75, en Osorno a once de Mayo de mil novecientos setenta y seis”, recordó.Otras posibles omisionesGonzález explicó que “fuimos detenidos a comienzo de marzo de 1975. En este grupo cayeron mujeres, las cuales sufrieron violaciones, todo el mundo lo sabia. También hubo apremios ilegítimos en contra de todos los demás. ¿No sabia el señor Ballesteros de los asesinatos cometidos en la Tercera Comisaría de Rahue por Adrián Fernández?”, destacó.El último hecho a que se refiere Mario González Cea es a la serie de eventuales tropelías cometidas por un grupo de Carabineros de la mencionada localidad de Osorno, quienes habrían decidido “limpiar la zona” con su propia mano y habrían asesinado a un gran número de personas, algunas de las cuales nunca fueron identificadas.

Dentro de esas víctimas, el Programa de Derechos Humanos del ministerio del Interior registra a Humberto Salas Salas, los hermanos Labreque, 11 detenidos desaparecidos en Río Bueno, 3 en Puerto Octay, 3 en Bahía Mansa, 7 en Entrelagos y 29 en la ciudad de Osorno, donde Ballesteros ocupó el cargo de juez titular del 2° Juzgado del Crimen.

Más cuestionamientos

En 2003, Rubén Ballesteros participó del voto de mayoría para revocar un procesamiento por secuestro a ex jefes de la DINA, al calificar esta figura como una «ficción jurídica» y ha estado en contra de desaforar al general (r) Augusto Pinochet en todos los procesos en que se ha solicitado.

Así ocurrió en el caso Caravana, los dos pedidos por el homicidio del general (r) Carlos Prats y su esposa, en calle Conferencia por la desaparición de la cúpula clandestina del Partido Comunista, la Operación Cóndor y por las cuentas del Banco Riggs.

En causas por injurias denunciadas por Augusto Pinochet, Ballesteros presentó cargos contra el entonces dirigente juvenil socialista Arturo Barrios e impugnó un sobreseimiento a la fallecida secretaria general del PC Gladys Marín.

También se recuerda la condena que dictó en 1984, cuando estaba en Punta Arenas, en contra del senador DC José Ruiz Di Giorgio y el presidente del directorio de TVN y ex ministro, Carlos Mladinic, por el «puntarenazo», manifestación contra Pinochet.
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Diario El Mostrador, 13 de agosto de 2005

por Jacmel Cuevas P.

A las conocidas críticas que se formularon contra el ministro Rubén Ballesteros por favorecer la impunidad en violaciones a los DD.HH., una investigación realizada por El Mostrador.cl logró dar con su secreto mejor guardado. Los mencionados tribunales castrenses surgieron a raíz de una interpretación torcida de la Ley, según abogados interiorizados en el tema. A Rubén Ballesteros Cárcamo no sólo se le puede acusar de ser un ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago con manifiesta tendencia a favorecer a los militares, dado que siempre ha votado a favor de aplicar la amnistía, la figura de la cosa juzgada o la prescripción de los delitos de lesa humanidad, con el objeto de absolverlos de responsabilidades penales por su participación en estos crímenes.Una investigación realizada por EL Mostrador.cl encontró uno de los secretos mejor guardados del magistrado, quien luego del golpe de Estado encabezado por el general (r) Augusto Pinochet se desempeñó como juez titular del 2° Juzgado del Crimen de Osorno y, en su calidad de juez civil, integró a lo menos cuatro Consejos de Guerra en contra de opositores a la intervención militar.Según explicó un abogado ligado a la defensa de los derechos humanos, los mencionados tribunales especiales nacieron a raíz de una interpretación torcida del artículo N° 85 del Código de Justicia Militar, el cual faculta a unidades del Ejército a instaurar tales magistraturas sólo en casos en que una determinada plaza (localidad) esté sitiada o bloqueada por un bando armado contrario, lo cual no sucedió en ningún lugar del país tras del derrocamiento del gobierno de la UP.Esa norma contempla que, en el caso que el regimiento militar correspondiente no cuente con un auditor, será integrante en calidad de tal un juez de Letras, Penal o Civil de la localidad, el cual actuará como magistrado presidente del Consejo de Guerra. En esa medida, todos los consultados concuerdan en que esas funciones fueron delegadas a judiciales que eran leales al régimen militar y que la participación de jueces civiles en este tipo de procesos fue muy poco habitual, con lo cual se deja en claro que Ballesteros no tuvo como exigencia integrar estas instancias, pese a los descargos públicos que formuló al respecto.

Reconoció ocho juicios
Entrevistado por algunos medios de prensa, Rubén Ballesteros reconoció haber participado en ocho ocasiones en este tipo de tribunales, justificando su accionar en la medida de que se le habría exigido participar de tales instancias. Sin embargo, la mencionada ley castrense no establece ningún tipo de requerimiento o medida coercitiva que obligase a un determinado juez integrar un Consejo de Guerra. Es más, este sería el segundo caso conocido en el que un magistrado civil participó de tales procedimientos.
Este medio logró ubicar en los archivos de la ex Vicaría de la Solidaridad los amarillos expedientes de cinco procesos, finalizados con la rúbrica de Ballesteros Cárcamo en calidad de presidente de esas magistraturas, las cuales integró entre 1973 a 1976. El primero de ellos corresponde al Rol N° 1407-1973, caratulado como “contra Alfonso Heriberto Oliveros Angulo y otros”, en el cual se condenó a ocho personas por el delito de “traición a la patria por conspiración, en grado frustrado”. El principal imputado fue castigado con la pena de 15 años de presidio, mientras que otras cuatro personas como cómplices del acto con siete años de presidio y a dos encubridores a la pena de 3 años y un día de reclusión.Los hechos juzgados por este Consejo de Guerra se refieren a que supuestamente desde el 11 de septiembre de 1973, un grupo de personas se reunieron y planearon la organización de grupos guerrilleros para asaltar retenes y cuarteles de Carabineros, con el objeto de apoderarse de las armas, permitir el ingreso de extremistas del otro lado de Los Andes y despistar y desorganizar a las FF.AA. de la Región de Los Lagos. Esta sentencia fue cuestionada por el informe Rettig en la medida que “más allá de la calificación de delito frustrado, lo que aquí procedía era calificar la idoneidad de la conducta desplegada para llegar a constituir el delito, concluyéndose necesariamente en una ausencia de tipicidad, al menos en cuanto al grave delito discutido en el proceso”.
“En efecto, resulta increíble sostener aquello de que los procesados hicieron ‘cuanto estuviese de su parte’, pues los planes subversivos quedaron simplemente alojados en las mentes de los hechores, no pudiendo traducirse en nada concreto”, añade el comentario sobre el fallo.

Otros casos
Otro proceso es el signado con el Rol N° 568-1974, dirigido contra Orlando González Barrientos y Alejandro Omar Iturra Pérez, quienes fueron condenados a 20 años de presidio por el delito de ingreso clandestino al país con la intención de atentar contra la seguridad interior del Estado, “hecho perpetrado en una fecha no determinada de la segunda mitad del año 1974 en la zona cordillerana de Lago Rupanco”, consigna la resolución firmada por Ballesteros.
Según el resumen hecho por la Comisión Rettig, en el mes de septiembre del mencionado año los procesados fueron sorprendidos por personal militar en un boquete cordillerano que comunica al país con la ciudad de Neuquén de la República Argentina, portando discos alusivos al Che Guevara, cartas de chilenos en ese país y literatura marxista.
El fallo del Consejo de Guerra afirma que ambos acusados permanecieron en la vecina nación 25 días, luego de lo cual volvieron a Chile “con material consistente en varios libros de corte marxista, manuales de guerrilleros del Che Guevara y dos discos alusivos a éste último”.
“El cuerpo del delito se acreditó con el mérito del parte del Ejército, de la declaración de un testigo que vio caminando a los procesados y de un documento de los investigadores en los que se entregan antecedentes de los detenidos, de sus formas de actuar y de la circunstancia de haber mentido. La participación se acreditó con el mérito de las propias confesiones”, establece el documento consultado.
Un tercer juicio presidido por Ballesteros como presidente del Consejo de Guerra de Osorno es el caratulado con el Rol N° 246-1975 “contra Luis Ligorio Cárcamo Gómez y otros”, en el cual se condenó al mencionado junto a otras dos personas por los delitos de asociación ilícita y uso de armas cortantes y punzantes, “los que se prueban por presunciones judiciales, apreciando en conciencia el parte del Ejército y las declaraciones de los aprehensores”, dice la resolución.
Dos de los imputados fueron condenados a un total de 1.081 días de presidio por los dos crímenes señalados. Mientras que el otro acusado, por ser menor de 18 años y mayor de 16, se le rebajó el castigo a 350 días en total de reclusión en un recinto penitenciario.
Condena a miembros de la Juventud Socialista
Sin embargo, el fallo dictado por el Consejo de Guerra de Osorno, presidido por Ballesteros, que más llamó la atención fue el dirigido contra un grupo de 16 personas que intentaron rearticular a la Juventud Socialista de la Región de Los Lagos en la clandestinidad.
Según el expediente del proceso, se habría acreditado que entre diciembre de 1975 y enero de 1976 los imputados se comenzaron a reunir entre las calles Los Carrera y Errázuriz, acordando darle vida al PS en la clandestinidad.
“Habían organizado agrupaciones de personas ‘adictas’ al Partido Socialista, reunido armamento, literatura marxista, panfletos del Comité Central, manuales de seguridad por la seccional de Osorno del partido y otros elementos de propaganda política”, dice el escrito.
Por estos hechos, se les imputaron los delitos de asociación ilícita, tenencia y porte ilegal de armas de fuego y espionaje. Esa última figura se aplicó en razón que dos de los acusados supuestamente “extrajeron y escribieron secretos militares y otros datos del Regimiento de Ingenieros N° 4 ‘Arauco’ para su entrega al enemigo y para favorecer las operaciones de estos últimos.
De esta forma, se condenó a Emilio Ruiz Cárdenas a 10 años de presidio por el delito de espionaje, a 10 años y un día por la supuesta tenencia y porte ilegal de armas y a 3 años y un día por la figura de asociación ilícita. En tanto, a Edith Montecinos Saldaña, Raúl Gutiérrez Gutiérrez, Rolando Rosas Pinilla, Mario González Cea, Carlos Andrade Antilef y Oscar Barría Basay a 5 años por ser cómplices de porte ilegal de armas y a 2 años por su participación en la misma calidad de asociación ilícita.
A Eliseo Vera Colloepae a sufrir la pena de 10 años por el ilícito de espionaje y dos años como cómplice de asociación ilícita. Mientras que a Nelly Cárcamo Vargas, María Flores Blanco, Gustavo Salvo Paredes, Juan Carlos Manque Muñoz, Orlando González Barrientos y Sergio Hurtado Pastene a cinco años y un día por tenencia ilegal de armamento y dos años por cómplices de asociación ilícita.
Por último, a David Caro Hein se le condenó a 3 años y un día como autor de asociación ilícita, más 5 años por la tenencia ilegal de armas, junto a Edgardo Uribe Aguilar condenado a 3 años como autor del primero de los ilícitos mencionados.

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Boletin de Derechos Humanos – Abril 2006
OFENSIVA DE DDHH CONTRA JUEZ BALLESTEROS … Rubén Ballesteros, en los consejos de guerra realizados en Osorno tras el golpe militar de 1973. …
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6 opiniones en “OSORNO: JUEZA CONDENA A 24 OFICIALES Y SUBOFICIALES DE CARABINEROS”

  1. Buenas tardes, mi nombre es Evelyn Herrera, soy hija de Carlos Patricio Herrera Caín, quien fue un hombre cruelmente asesinado en el año 1984. Mi madre llamada Juana Guillermina Maldonado Chacón, la cual ya está fallecida hace 5 años, ella en su momento de la desaparición de mi padre hizo todos los tramites habidos y por haber. Fue a las morgues de Osorno, Valdivia, Paillaco y alrededores de Osorno, fue a hospitales, cárceles, y respectivamente a carabineros, ella fue a colocar una constancia de muerte presunta en el año 1984. El mes no lo recuerdo, y la respuesta de carabineros en esos entonces fue que le dijeron, “tanto que has buscado a ese huevón de tu marido, anda a buscarlo al Rio Rahue, que ahí hay varios huevones como tu marido, llenos de piedra.” Perdón por los garabatos, pero eso fue lo que en ese entonces los carabineros de Osorno le respondieron mi madre.

    Muy dolida por lo escuchado, se retiró a casa donde estaba ella viviendo junto a mis abuelos. Y al pasar los años he sido yo quien ha agotado todas las fuerzas buscando respuesta de su desaparición. Fui a carabineros a preguntar si podían darme el papel en el cual mi madre había hecho la declaración de muerte presunta y su respuesta fue, «sabe esos papeles ya no registran, por la cantidad de años que han pasado, porque antes esos archivos estaban escritos a máquina no en computador como hoy en día.»

    Quiero que a mi padre le den una muerte digna. El aparece en los registro como un hombre vivo. En su certificado de nacimiento el aparece vivo, pero jamás ha renovado su carnet de identidad y menos tiene registro de haber trabajado o renovado algo o documento. Eso es porque él está muerto por alguno de esos militares que estaban en esos años. Por algo carabineros le dijeron eso a mi madre.

    Yo lo que pido es que mi padre ya no aparezca como que estuviera vivo. Necesito que me ayuden por favor. Él, como tantas personas que sufrieron por culpas de militares, corruptos y enfermos que mataban gente como cual mata una hormiga. Mi padre trabajaba en esos años en los camiones de basura. Por favor, les ruego con el alma me ayuden con lo de mi padre. Su desaparición fue en el año 1984, marzo creo justo en un fin de mes. Necesito que su nombre en el registro civil salga como fallecido o desaparecido. Por favor póngase en mi lugar. El dolor de no tenerlo nunca como padre por el arrebato de unos de tantos militares enfermos. Le dejo mi número de teléfono. Atentamente, Evelyn Herrera Maldonado. DIOS LOS BENDIGA.

  2. Marzo 2008.
    El degollador Fernández fue condenado a
    presidio perpetuo.

    III) QUE SE CONDENA a:
    a) ADRIAN JOSÉ FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ, a PRESIDIO PERPETUO, como: Autor del delito de secuestro calificado de Santiago Domingo Aguilar Duhau y César Osvaldo del Carmen Avila Lara, cuya perpetración, se dio inicio en la ciudad de Osorno el 17 y el 27 de septiembre de 1973, respectivamente; autor del delito de homicidio de Raúl Santana Alarcón y Gustavo Bernardo Igor Sporman, perpetrados e iniciada su perpetración en Osorno, en diferentes días del mes de septiembre de 1973; autor del delito de secuestro calificado de José Mateo Segundo Vidal Panguilef, José Ligorio Neicúl Paisil y Flavio Heriberto Valderas Mancilla, perpetrados e iniciada su perpetración en El Encanto y Futacuín, (Puyehue),en diferentes fechas del mes de septiembre de 1973; autor del delito de secuestro calificado de Lucio Hernán Angulo Carrillo, Jorge Ladio Altamirano Vargas y René Burdiles Almonacid, cuya perpetración se inició en Puerto Octay los días 15 y 16 de septiembre de 1973; autor del delito de homicidio calificado de Martín Núñez Rosas cometido en Osorno en un día no precisado entre el 16 y 18 de septiembre de 1973; autor del delito de homicidio calificado frustrado de Blanca Ester Valderas Garrido, cometido en Osorno en un día no precisado entre el 16 y 18 de septiembre de 1973; autor del delito de secuestro calificado de Joel Fierro Inostroza, José Ricardo Huenumán Huenumán y Luis Sergio Aros Huichacán, cuyas perpetraciones se iniciaron entre el 15 y 17 de septiembre de 1973; autor del delito de secuestro calificado de Arturo Jesús Valderas Angulo, perpetrado el 16 de septiembre de 1973; autor del delito de secuestro calificado de José Rosario Segundo Panguinamún Ailef, cuya perpetración se dio inicio el 9 de octubre de 1973; autor homicidio calificado de Jorge Ricardo Aguilar Cubillos, Edgar Eugenio Cárdenas Gómez y Ester Bustamante Llancamín, cometidos el 6 de octubre de 1973 en Pucomo, San Juan de La Costa, Osorno.; autor del delito de secuestro calificado de Guillermo Ernesto Peters Casas, cuya perpetración se inició en Chahuilco, Comuna de Río Negro el 17 de septiembre de 1973; autor del delito de secuestro calificado de Mario Fernández Acúm, cuya perpetración se inició en calle Concepción, Rahue Bajo, Osorno el 18 de septiembre de 1973; autor del delito de Torturas a Carlos Hurtado Gallardo, Juan Bernabé Igor Sporman, Luis Orlando Oliveros Angulo, Luis Armando Vargas Coñuel, Juan Orlando Aguilar Angulo, René Orlando Llanquilef Llanquilef, Eliécer Rolando Reyes Gallardo, Ida Ester Torres Santana y Leandro Sanhueza Flores, cometidas en distintas fechas del mes de septiembre de 1973 y 2 de abril de 1974.
    Se le condena asimismo a las accesorias legales de inhabilitación absoluta, perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos por el tiempo de vida del condenado y la de sujeción a la vigilancia de la autoridad por el máximo que establece el Código, inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena y al pago de las costas de la causa.

  3. no cantemos victoria a no olvidar que aun falta la apelacion y la condena definitiva…..pero por lo menos en este momento me siento como si este paso me saco un peso de encima algo que casi no creia que me pudiera suceder despues de 35 años,inclusive pense que no lo llegaba a ver…….hoy es un dia diferente para mi,espero que igual para el señor Adrian Fernandez,que mi carga la absorba el,que fue quien la provoco…

    Por lo menos creo que todos debemos apludir la valentia de esta Ministra,que se arriesga ,seguramente debe haber tenido mucha presion,pero,desde aca,desde Argentina una viuda se lo agradece…Sra Ema….
    millaray chihuailaf vda de Jorge Aguilar Cubillos….

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